Desde Ateneo del Dato presentamos nuestra primera encuesta propia sobre un escenario político que ha generado debate en la izquierda española: la posibilidad de una candidatura conjunta impulsada por Gabriel Rufián que integraría a Sumar, Podemos y los partidos de izquierda independentista como ERC, EH Bildu y BNG. Según el estudio, realizado entre el 18 y el 22 de febrero, la propuesta ya es conocida por una mayoría de la población: un 63% de los encuestados afirma haber oído hablar de ella, cifra que asciende hasta el 75% entre los hombres. Este grado de conocimiento sugiere que la idea ha penetrado con rapidez en el debate público y se ha convertido en una referencia dentro de las discusiones sobre la reorganización del espacio progresista.
En las elecciones de 2023, los partidos que ahora podrían formar esta candidatura sumaron en torno al 17% del voto. Según nuestra estimación, si acudieran conjuntamente a unas próximas elecciones podrían alcanzar cerca del 19,7% de los votos, situándose prácticamente en empate técnico con Vox (20,1%). En el mismo escenario, el PP sería la primera fuerza con un 28,8% y el PSOE obtendría un 24,4%.

Una candidatura unitaria podría generar un posible efecto de atracción más amplio. Los votantes de las formaciones que integrarían la candidatura se mostrarían mayoritariamente fieles a la nueva papeleta, pero también se aprecia cierta transferencia desde el electorado socialista: aproximadamente uno de cada cinco votantes del PSOE declara que podría optar por esta candidatura. Este movimiento estaría en línea con el desgaste que atraviesa el Partido Socialista en el contexto político actual y apunta a la posibilidad de una movilización diferencial dentro del electorado de izquierdas.

La traducción en escaños reflejaría este nuevo equilibrio. La candidatura conjunta obtendría alrededor de 63 diputados, situándose en cuarto lugar pero muy cerca de Vox. En este escenario, el PSOE se movería entre 97 y 103 escaños, el PP entre 111 y 115 y Vox entre 65 y 71. Aunque la suma de PP y Vox seguiría alcanzando la mayoría absoluta, el margen sería mucho más estrecho y numerosas provincias pasarían a ser más competitivas. En la horquilla baja, la derecha quedaría justo en el umbral de los 176 escaños necesarios para gobernar.

La encuesta también ha analizado el liderazgo potencial de este espacio político. Entre los votantes de izquierdas, Gabriel Rufián destaca claramente como la figura preferida para encabezar la candidatura con un 41% de apoyos, muy por delante de Yolanda Díaz (12%) y de otros nombres como Irene Montero o Joan Baldoví, ambos con un 4%. Además, Rufián combina un alto nivel de conocimiento con una valoración media de 7,17 entre el electorado de izquierdas, un dato relevante en un contexto de creciente personalización de la política. Aunque varios partidos han expresado dudas sobre la viabilidad orgánica de una candidatura de estas características, los datos sugieren que, al menos desde el punto de vista de la percepción ciudadana, podría activar nuevas dinámicas dentro del electorado progresista.
Universo: Ámbito nacional. Población general mayor de 18 años con derecho a voto.
Muestra: 2.000 personas.
Procedimiento de recogida de la información: Computer-Assisted Web Interviewing (CAWI).
Cuotas: Sexo, edad, tamaño de hábitat, nivel de estudios y Comunidad Autónoma.
Duración de la encuesta: 7 minutos aproximadamente.
Error muestral: ±2,2% para un grado de confianza del 95,5%, en el supuesto de muestreo aleatorio simple y para p=q=0,5.
Trabajo de campo: Del 18 al 22 de febrero.
