
Las encuestas de 2025 reflejan un año de reajustes más que de vuelcos. El PP pasa del 33,2 % en enero al 32,4 % en diciembre, manteniéndose como primera fuerza pese a una ligera erosión en el tramo final. El PSOE también retrocede, del 28,8 % al 27,9 %. El movimiento más significativo lo protagoniza Vox, que crece de forma sostenida del 14,4 % al 18,9 %, consolidando una tendencia ascendente. Sumar, por su parte, apenas varía (6,2 % a 6,1 %) y Podemos desciende del 5 % al 4,1 %.

En términos de escaños, la fotografía se traduce en un ligero refuerzo del bloque de la derecha. El PP bajaría de 150 a 144 diputados, pero Vox subiría de 44 a 57, compensando con creces la pérdida popular. En el bloque progresista, el PSOE pasaría de 120 a 116 escaños, mientras que Sumar y Podemos perderían representación (de 9 a 8 y de 5 a 4 respectivamente).

Por último, al analizar la evolución de la media de encuestas por bloques, se observa como la suma de PP y Vox pasa del 47,6 % en enero al 51,3 % en diciembre, superando la barrera simbólica del 50 % del voto estimado. Al otro lado, la izquierda estatal (PSOE, Sumar y Podemos) retrocede del 40 % al 38,1 %, mientras que los partidos nacionalistas y regionalistas descienden del 12,4 % al 10,6 %. La tendencia agregada muestra, por tanto, un desplazamiento neto del espacio electoral hacia la derecha y una menor capacidad de los bloques progresista y periférico para equilibrar ese avance.
